VOLVER A LA FUENTE
-Una palabra y su significado dado no equivale a saber lo que algo es-
Regresar a
Dios, a la Fuente,
debiera ser
lo más natural,
y a nuestro
alcance está
si dejamos,
calladamente,
que la
esencia de las cosas
de nuevo,
sin las ataduras
de nuestros
pensamientos, vuelva
tan original
como empezó,
sin esa
superficial capa
que en
nuestra mente se genera
como si de
una ceguera
de la
realidad se tratara,
impidiéndonos
el asombro
y la
admiración de un misterio
más allá de
un criterio
tan pobre de
lo que es todo,
que nos
conecte con la Fuente
de la vida,
con lo que siempre fue.